Rodajes

Qué es la sostenibilidad audiovisual y cómo aplicarla en un rodaje

La sostenibilidad audiovisual consiste en planificar, medir y reducir el impacto ambiental de una producción, desde la preproducción hasta el cierre. No se trata de declarar un rodaje «sostenible», sino de tomar decisiones que lo hagan más sostenible y de poder demostrarlo con datos.

Qué entendemos por sostenibilidad audiovisual

Cada producción consume energía, mueve personas y material, genera residuos y compra bienes y servicios durante semanas o meses. La sostenibilidad audiovisual aplica criterios ambientales a esas decisiones para reducir su impacto sin comprometer el proyecto creativo ni el ritmo del equipo.

En la práctica combina tres cosas: medidas concretas en cada departamento, recogida de datos durante el rodaje y una documentación ordenada. Con esa base se puede calcular la huella de carbono, rendir cuentas ante financiadores o plataformas y, si el proyecto lo busca, optar a una certificación.

Por qué debe empezar en preproducción

Las decisiones con más efecto ambiental se toman antes de rodar: qué localizaciones se eligen y lo cerca que están unas de otras, cómo se organiza el plan de rodaje, si habrá conexión a red o solo generadores, dónde se aloja el equipo o qué empresa de catering se contrata. Cuando el rodaje ya ha empezado, muchas de esas decisiones son difíciles de cambiar.

Empezar pronto también permite incluir criterios ambientales en los presupuestos y en los contratos con proveedores, y explicar a cada jefatura qué se espera de su departamento antes de que lleguen las prisas del set.

Cuáles son las principales áreas de impacto

  • Transporte: vehículos de producción, furgonetas de material, desplazamientos del equipo técnico y artístico, y viajes en avión o tren.
  • Energía: suministro de red en platós y oficinas, generadores en localización e iluminación.
  • Alojamientos: noches de hotel o apartamentos del equipo desplazado.
  • Catering: menús, origen de los alimentos, envases y desperdicio alimentario.
  • Materiales: construcción de decorados, atrezo y vestuario, y qué ocurre con ellos al terminar.
  • Residuos: separación en set, reutilización y gestión final a través de gestores autorizados.
  • Compras: criterios para elegir proveedores, alquiler frente a compra y productos de un solo uso.
  • Agua: consumo en set y catering, y alternativas a las botellas de plástico.

El peso de cada área cambia mucho de un proyecto a otro. Un largometraje con varias localizaciones depende sobre todo de transporte, alojamiento y energía; una serie en plató fijo, del consumo eléctrico y de los decorados; un spot de pocos días, de la logística y las compras. Por eso las medidas deben adaptarse a cada producción y no copiarse de una lista genérica.

Cómo pasar de objetivos generales a medidas concretas

«Reducir el impacto del rodaje» es una intención, no una medida. Para que funcione, cada objetivo debe traducirse en acciones que alguien pueda aplicar y que se puedan comprobar.

Algunos ejemplos

  • Reducir el uso de generadores → solicitar acometida eléctrica en las localizaciones donde sea viable y registrar los litros consumidos donde no lo sea.
  • Reducir desplazamientos → agrupar localizaciones por zonas en el plan de rodaje y organizar transporte compartido.
  • Reducir residuos en catering → eliminar botellas de un solo uso y pedir menús ajustados al número real de personas.

Este trabajo se ordena en un plan de sostenibilidad, que recoge las medidas, quién se encarga de cada una y cómo se va a comprobar.

Por qué importan el seguimiento y los datos reales

Una medida que no se sigue suele quedarse en el papel. Durante el rodaje aparecen cambios de localización, jornadas extra o proveedores nuevos, y alguien tiene que comprobar que las medidas se siguen aplicando. Esa figura suele ser el EcoManager.

Los datos reales (facturas de combustible, consumos eléctricos, rooming lists, órdenes de transporte, albaranes del gestor de residuos) son los que permiten saber qué ha funcionado y calcular la huella de carbono con información fiable, en lugar de estimaciones.

¿Por dónde empezar?

  1. 1

    Revisar el proyecto

    Guion, plan de rodaje, localizaciones y tamaño del equipo para ver dónde estará el mayor impacto.

  2. 2

    Elegir pocas medidas, pero realistas

    Empieza por las áreas con más peso en tu producción y por medidas que el equipo pueda cumplir.

  3. 3

    Asignar responsables

    Cada medida necesita una persona o un departamento que se encargue de ella.

  4. 4

    Decidir qué datos recoger

    Define desde el principio qué documentos y registros vas a necesitar y quién los guarda.

  5. 5

    Revisar durante el rodaje

    Comprueba periódicamente cómo van las medidas y corrige lo que no esté funcionando.

Si prefieres contar con apoyo en este proceso, en nuestra página de servicios explicamos cómo acompañamos a las producciones desde la preproducción hasta el cierre.